INCOMPETENCIA PROFESIONAL Y PROFESION PERIODISTICA: A PROPOSITO DEL DISCURSO POLITICO Y SUS IMPLICACIONES, Y DE LA CAMPAÑA "HABLANDO SE ENTIENDE A LA GENTE"

INCOMPETENCIA PROFESIONAL Y PROFESION PERIODISTICA: A PROPOSITO DEL DISCURSO POLITICO Y SUS IMPLICACIONES, Y DE LA CAMPAÑA "HABLANDO SE ENTIENDE A LA GENTE"

Hoy he escuchado en la COPE a dos profesionales del periodismo, y que intervienen en varios medios (Lucía Méndez y Antonio Casado), mostrar una grave incompetencia profesional a la hora de opinar sobre un asunto que, en mi opinión, deberían dominar al menos mínimamente, y por lo que cobran y bastante bien. Pero esto no ha sucedido en este caso y en otros que, además, van de rigurosos, responsables, mesurados, etc., como, por ejemplo: Gabilondo y Cia que han estado machacando con lo de ³Hay que dialogar y buscar consenso²; ³Hablar se entiende a la gente², etc.; los hermanos Mariñas, Rosa Villacastín, Ana Rosa Quintana, María Teresa Campos y su troupe y un largo ecétera.

Me estoy refiriendo a saber que es y en que consiste la representación política, el discurso político y sus posibles implicaciones por parte del poder ejecutivo, legislativo, judicial, por parte de los principales poderes representativos del Estado. Lo cual no se puede confundir, como hicieron los citados y otros muchos, con la representación, el discurso privado e intimo, con el hablar por hablar, con el dialogo, el hablar común, con las metáforas, dichos, refranes o representaciones populares, etc. Recordemos que, incluso, en política se habla de declaraciones ³off de record², etc.

Hay muchos trabajos no solo de la ciencia política, sociológica, económica y psicológica sino también de la lingüística, del análisis del discurso, de las ciencias de la comunicación, de la epistemología, etc. que lo explican, al igual que los efectos queridos y no queridos, los efectos perversos, etc. de los discursos y representaciones de los cargos públicos, de las mas altas autoridades públicas, etc. Recordemos alguno de estos trabajos: Austin, ³Cuando decir es hacer²; Searle, ³Los actos de lenguaje²; Greimas, ³Semántica estructural²; Perelman y Olbrechts-Tyteca, ³Tratado de la argumentación²; Labov, ³Sociolinguistica²; Ducrot, ³Decir y no decir: principios de la semántica lingüística²; Lakoff y Johnson ³La metáforas en la vida cotidiana²; Goffman, ³La puesta en escena de la vida cotidiana²; Eco ³Los limites de la interpretación²; Bernstein, ³Lenguaje y clases sociales²; Bourdieu (con este gran sociólogo, que ha fallecido el año anterior, estudié, mantuve correspondencia y le dediqué un libro, aunque discrepé de sus últimas posiciones), ³Lo que hablar quiere decir²; Aron (asistí a sus cursos en el Collège de France), ³Paz y guerra entre las naciones², ³Ensayo sobre las libertades², ³El espectador comprometido² y ³Memorias²; Moscovici, ³Psicología de las minorías activas²; Hirschmann, ³Salida, voz y lealtad² e ³Interés privado y acción pública²; Fumaroli dr., ³Historia de la retórica en la Europa Moderna²; Depecker, ³La invención del lenguaje. La elección de palabras nuevas² (análisis de los trabajos de comisiones ministeriales de 1970 a 1993 para introducir palabras nuevas); Winkin dr. , ³La nueva comunicación²; Champagne, ³Hacer la opinión. El nuevo juego político²; Flichy, ³Una historia de la comunicación moderna. Espacio público y privado²; Olson, ³Lógica de la acción colectiva²; Berger y Luckmann, ³La construcción social de la realidad²; Schelling, ³La tiranía de las pequeñas decisiones²; Manin, ³Principios del gobierno representativo²; Lefort, ³La invención democrática: los limites de la dominación totalitaria²; S. Milgram, ³Sumisión a la autoridad²; L. Festinger, ³El fracaso de una profecía² (este es el autor de la teoría de la disonancia-disfunción cognitiva, y que está tan de actualidad en el campo político y otros campos); Buchanan, ³El calculo del consentimiento. Lógica fundacional de la democracia constitucional²; Becker, ³Capital humano: análisis teórico y empírico con especial referencia a la educación²; Popper, ³La lógica del descubrimiento científico², ³Miseria del historicismo², ³La sociedad abierta y sus enemigos² y ³Una biografía intelectual², etc. En estas obras se trata de forma rigurosa y científica de las implicaciones del lenguaje y otras representaciones; de sus implicaciones en diferentes campos y según las posiciones de los que lo emiten, de los que actúan y llevan a cabo la representación.

CAMPAÑA DE NACIONALISTAS Y SUS SOCIOS SOBRE ³HABLANDO SE ENTIENDE A LA GENTE², EL DIALOGO, CONSENSO, LA CRISPACIÓN

Lucia Méndez y Antonio Casado, a mi modo de ver de forma muy incompetente y peligrosamente, le quitaban en la COPE (29-12-03) importancia a la frase ³Hablando se entiende a la gente², atribuida al Rey de España de forma interesada por parte del independentista presidente del parlamento catalán. Y sobre lo cual, sobre el ³hablar², el ³dialogo², el ³consenso², la ³crispación², etc. vienen haciendo una intensa campaña política los nacionalistas vascos (Ibarreche, etc.) y catalanes (Rovira, etc.) con el apoyo de sus socios, y de otros grupos nacionalistas y no nacionalistas (Pactos de Barcelona, Pactos de Lizarra, Estella, etc.), con el fin de romper la constitución española y la unidad de España, de mantenerse en el poder como sea y al precio que sea, de deslegitimar y desestabilizar el juego democrático español basado en la constitución española, etc.

Esta claro que el Rey de España y Jefe del Estado español, y para que no hubiese mas confusiones, hizo, el día de Nochebuena (24-24-03), un discurso muy claro y rotundo en defensa de la constitución española, de defensa de la pluralidad de España dentro de la constitución española y, además, llamo a la responsabilidad de las fuerzas políticas. Sin embargo, buena parte de las fuerzas políticas nacionalistas independentistas y anticonstitucionales y de los que han pactado con ellas, de forma notoria han seguido tratando de recuperar el discurso del Rey de España, incluido el de la Nochebuena, y de convertir, al Rey de España y Jefe de Estado constitucional español, en un arma partidista. Lo que también ha sucedido (y puede seguir sucediendo) con el Príncipe heredero y su boda, etc.

Hay profesionales periodísticos, mediáticos (a los que leemos, escuchamos y vemos en prensa, radio y televisión) que no saben, ignoran que el discurso, las representaciones, las declaraciones emitidas desde un cargo, una posición política: ejecutiva, legislativa, judicial; como jefe de Estado/Rey de España, como Príncipe de Asturias/sucesor del Rey de España, como prometida del Príncipe de Asturias/posible madre del Rey de España; no saben, ignoran que tienen claras implicaciones políticas y, por tanto, deben de regirse siempre por el Imperio de la Ley (Rule of Law) y ser muy medidas y cuidadas, se deben estudiar las consecuencias a las que pueden dar lugar. Y, mas aún, los Reyes de España, el Príncipe de España y su prometida, todos los que integran la Casa Real deben cuidar sus expresiones e intervenciones, discursos y representaciones, pues, no se presentan a las elecciones (la Familia Real no se elige democráticamente, ni tampoco los que aspiran a formar parte de la misma. Por ello, deben cuidar con mucho celo sus actos y declaraciones para no incurrir en acciones y/o representaciones partidistas). Sus funciones están contempladas en la Constitución española y cobran, como señala la Carta Magna española, del presupuesto del Estado español. La Constitución española le dedica directamente a La Corona todo el Titulo II que va del articulo 56 al 65. En este titulo se establece que el Rey, el Príncipe heredero, el Regente o Regentes, deben guardar y hacer guardar la Constitución española, y que los actos del Rey serán refrendados por el Presidente del Gobierno y, en su caso, por los Ministros competentes.

Cuando el gobierno del PP del presidente Aznar tomó posesión por primera vez en 1996, el ministro de Economía Rato, y que aún no era consciente de las repercusiones que podrían tener sus declaraciones como tal ministro, hizo una declaraciones que rápidamente tuvieron repercusión en la bolsa y que debió de rectificar.

Las declaraciones verbales y no verbales de la prometida del Príncipe de Asturias, cuando fue presentada en público (lo que debió de prepararse y medirse convenientemente, y no se hizo), también tuvieron amplia y negativa repercusión. Lo que dio lugar y sigue dando lugar a que profesionales y grupos mediáticos opinen alegremente, bien de forma interesada o bien de forma completamente ignorante (la ignorancia es muy atrevida), incompetente (hay bastantes opinadores/as que son muy incompetentes y muy osados), sobre la intervención pública de la prometida de Príncipe de Asturias. En los cargos políticos, en los cargos públicos, en los cargos de representación pública, las declaraciones y representaciones sean metáforas, dichos populares, sean del tipo que sean (verbales, no verbales, etc.), tienen implicaciones políticas y, por tanto, y en función de las responsabilidades asumidas y de los papeles de cada cual, hay que prepararlas, medirlas e interpretarlas convenientemente para no incurrir en graves errores, para no quedar fuera de lugar y de la función pública que a cada uno le corresponde. Todos los años, con motivo de la entrega de los premios Nobel, vemos como los premiados deben ensayar previamente el papel que les corresponde en el acto público en el que van a participar.

Los analistas tienen la obligación de saber todo esto y de interpretarlo con rigor, con fundamento.

EL JEFE DEL ESTADO Y SU HEREDERO, LOS MIEMBROS DE LA CASA REAL DEBEN CUMPLIR CON RIGOR LAS FUNCIONES LEGALES ASIGNADAS

El Jefe del Estado español (y sus descendientes, los miembros de la Casa Real; y que deben de tener muy presente la historia próxima y remota) sabe que él no puede hablar sobre la unidad de España (o sobre cualquier otra cosa claramente contraria a la Constitución y que forma parte del juego político partidista) con alguien que se niega a cumplir la constitución y quiere romperla; ni puede dar lugar con sus palabras o ademanes a que se pueda entender algo parecido.

Los políticos y grupos que defienden la ruptura de la unidad de España (o cualquier otra cosa contraria a la Constitución española) ya saben cual es el camino: proponerlo en su programa electoral, defenderlo pública y legalmente, dentro de las normas legales de juego establecidas, y tratar de convencer a todos los españoles para que los voten, para ganar las elecciones y, con los escaños suficientes en el parlamento y senado, poder cambiar legalmente la constitución, es decir, de acuerdo con las formas previstas en la misma. Lo que exige, además de ser aprobado dicho cambio por las Cortes con el porcentaje de votos establecido, que, a continuación, se celebre un referendum en toda España.

El resto, eso de hablar, dialogar, presentar la ruptura constitucional como una reforma de los estatutos, como que la constitución europea lo permite y otras graves manipulaciones y absolutas falsedades, y que llevan tiempo haciendo los nacionalistas vascos con sus socios y a lo que, ahora, se suman los nacionalistas catalanes con los suyos, y que algunos han bautizado como la teoría del acto político (legitimada por lideres varios, por grupos políticos, mediáticos, corporativos, por los Herrero de Miñon, Tusell y otros, y que vienen recibiendo grandes contrapartidas por ello); todo esto busca claramente burlar la Constitución para romper la España constitucional. Y no les importaría que, de entrada, esta ruptura de la España constitucional, que daría paso a un conglomerado de Estados Libres Asociados, de Federaciones asimétricas con sus nombres inscritos en la constitución española al mismo nivel que el nombre de España, etc.; no les importaría nada que este batiburrillo nacionalista-politiquero-nomenklaturista-partidista estuviese presidido y legitimado por una monarquía confederal. ¡Ojo al dato! que hay candidatos para ello. De ahí, la necesidad de que los responsables políticos y públicos, y especialmente las autoridades mas representativas, pero también los analistas, no se dediquen en sus intervenciones y representaciones a confundir, manipular, dar gato por liebre.

Conviene saber que hablar desde los cargos políticos, desde los cargos representativos compromete, pues define, condiciona, precede a la acción ejecutiva y legislativa; y en el campo judicial implica pronunciarse en sentencias, por eso se dice que los jueces hablan como tales por medio de sus sentencias. De ahí, que los cargos políticos y públicos a los diferentes niveles, y especialmente los mas altos y representativos, a la hora de hablar y comportarse deban de ser muy rigurosos para no confundir a la opinión pública y para evitar que lideres y grupos interesados (en este caso en romper la España constitucional; mantenerse y/o acceder al poder; etc.) pueden manipular sus declaraciones, sus discursos, sus comportamientos.

Los conductores, profesionales y colaboradores mediáticos tienen que documentarse convenientemente, deben estar siempre formándose (y los que los contratan deben supervisar su trabajo y facilitarles los medios necesarios para hacer posible un buen servicio, un competente trabajo) para no cometer graves errores, dar lugar a espectaculares incompetencias y/o manipulaciones, como los que estamos señalando a la hora de analizar el discurso, las representaciones políticas.

Fdo. Miguel Cancio, economista y sociólogo, profesor de Sociología y Socioeconomía del desarrollo y los movimientos sociales de la Universidad de Santiago de Compostela/29-12-03/ Pagina web: miguelcancio.com


© Miguel Cancio http://www.miguelcancio.com

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