REX ERIS SI RECTE FACIES, SI NON FACIAS, NON ERIS/SERÁS REY SI OBRAS RECTAMENTE; SINO, NO LO SERÁS (PRIMERA PARTE)

REX ERIS SI RECTE FACIES, SI NON FACIAS, NON ERIS/SERÁS REY SI OBRAS RECTAMENTE; SINO, NO LO SERÁS (PRIMERA PARTE)

DEFENSA DE LA MAJESTAD, DE LA EXCELENCIA EN LA POLÍTICA DE LOS ARISTOI: EN RES PUBLICA PROBUS ET CUM PRINCIPIA.

LA BÚSQUEDA DE LA MAJESTAD, LA PASION Y EL CUMPLIMIENTO DE LOS PRINCIPIOS Y DE LAS FUNCIONES REALES DE EXCELENCIA. NECESIDAD DE UNA CRITICA HONRADA, RESPETUOSA, RIGUROSA Y COMPROMETIDA CON LA VERDAD, EN ESTE CASO Y EN TODOS, EN DEFENSA DE UNA DEMOCRACIA RIGUROSA, DE UNA SOCIEDAD DEMOCRATICA AVANZADA (PREAMBULO DE LA CONSTITUCIÓN) Y NO DE UNA SOCIEDAD POLITIQUERA, ANESTESIADA,SUJETADA Y MANIPULADA MEDIATICA, POLÍTICA, SOCIOECONOMICA Y CULTURALMENTE

La política democrática noble es el arte de lo posible para hacerlo, honrada, justa, recta, rigurosa, transparente, creativa y muy competentemente, realizable. Para hacer posible esta política noble que libere las mejores energías creativas, las inteligencias múltiples que nos permitan enriquecernos individual, social y espiritualmente a escala local, nacional y global, vivir y ser mejores humanamente, hay que seleccionar y promocionar a los políticos, a los responsables públicos y privados mejores (aristoi), es decir, a los que actúen mas digna, noblemente y sepan estar en su lugar y ocupar el papel que les corresponde.

En la puesta en escena del acto de ³pedida², que no lo olvidemos es un acto publico de cargos públicos del máximo rango representativo del Estado español y donde cada uno debe de estar y saber actuar en el lugar que les corresponde, el protocolo estuvo mal organizado:

- La candidata a ser Princesa de Asturias y esposa del posible próximo Jefe de Estado no supo mantener su papel y callar cuando un superior jerárquico toma la palabra.

- Los organizadores del acto y sus participantes principales hicieron esperar al Jefe del Estado y a su esposa.

- No se sabe si el regalo de la ¡joya literaria¡ ¡menuda joya¡ del suicida y articulista Larra (para los que tenían que saber de estas cosas, los cargos públicos y especialmente los de máximo rango representativo, deben de cuidarse mucho de hacer cualquier referencia pública, directa o indirecta, al suicidio, a suicidas, pues, el efecto de simpatía, mimético, y mucho mayor gracias a la fuerza de los medios, es real, se ha constatado empíricamente y en muchos casos) fue hecho para señalar que a la candidata le habían dado el premio de periodismo romántico Mariano José de Larra o por el contenido, bastante trágico, de esa novela (Larra ³Figaro², ³El duende satírico², ³El pobrecito hablador. Revista satírica de costumbres por el bachiller Juan Pérez de Murguía², separado de Josefina Wetoret, voluntario realista, autor de ³No mas mostrador² ¿televisivo?, del libreto de la ópera ³El Rapto², de la novela ³El doncel de don Enrique el Doliente² -el regalo de la futura Princesa de Asturias, sobre la trágica historia del poeta gallego-, etc.. Larra destacó por sus traducciones ­³El dogma de los hombres libres² de Lammnais, etc.- y, sobre todo, por sus artículos periodísticos, muy pesimistas; por su trabajo en los periódicos ³El español², ³El redactor general² y ³El Mundo², donde tenía muy buenos contratos. Escribió contra el carlismo, el ministro Martínez de la Rosa, el Estatuto Real, se metió en política y consiguió un acta en Las Cortes que no llegó a ocupar, rompió con su amante Dolores Armijo y acabó muy mal) .

- La declaración de la candidata a ser Princesa de Asturias señalando que iba a seguir en Televisión española y a la que dejaría paulatinamente, demuestran que tampoco fue bien asesorada o ella dijo lo que le pareció, una clara inconveniencia. Sabemos que la televisión tira mucho, que las cámaras enganchan, pero no creemos que la modernizacion y el progresismo, al que a pasos agigantados, dicen los del PRISOE, etc., que avanza la monarquía española con esta posible boda, llegue al punto de hacer compatible el cargo de Princesa de Asturias con el de locutora del principal telediario de la primera de TVE. DEJAMOS PARA OTRO ARTICULO, Y PUESTO QUE EL PRINCIPE DE ASTURIAS Y LA POSIBLE Y FUTURA PRINCESA DE ASTURIAS HABLARON DE RECTITUD Y RESPONSABILIDAD EN VARIAS OCASIONES, DAR CUENTA DE CASOS DE SIGNIFICATIVAS IRRESPONSABILIDADES COMETIDAS POR AMBOS CON RELACIÓN A LA RECTITUD Y LA RESPONSABILIDAD A LA HORA DE COMPORTARSE EN EL PAPEL PUBLICO QUE TIENEN.

En épocas como las actuales, en que ³lo esencial se ve constantemente amenazado por lo insignificante² (René Char), en que la búsqueda de la majestad, la grandeza, la excelencia, los aristoi, se confunden con el mercadeo de apariencias, vanidades y engatusamientos, con la censura, la autocensura y todo tipo de manipulaciones y contaminaciones-intoxicaciones, con la politiquería, el nomenklaturismo, el carrerismo, oportunismo, clientelismo, comisionismo, servilismo, hiperpelotillerismo, chanchullismo, el ³yo te doy, tu me das², con el todo vale para medrar, para sacar tajadas materiales e inmateriales, hay que reivindicar mas que nunca el juego limpio, la libertad y autoridad responsables, el respeto, la critica y justicia justas, rigurosas, transparentes e independientes, la deontología profesional, el buen gobierno, el comportamiento cívico y, por encima de todo, los principios, valores y convicciones.

A la hora de hablar de política noble, de excelencia, majestad, grandeza en el ejercicio de la política y de las responsabilidades, que mejor que recurrir a los clásicos. San Isidoro de Sevilla: Recte ígitut faciendo nomen regis tenetur, peccando amittitur. Unde et apud véteres tale erat proverbium: rex eris si recte facies, si non facias, non eris. Es decir: ³El Rey obrando de modo recto conserva su título, y lo pierde pecando. De ahí el proverbio de los antiguos: serás Rey si obras rectamente; si no, no lo serás². Que nadie olvide que, incluso, dentro de las viejas/nuevas monarquías había/hay una legalidad y legitimidad histórica, un engarce con la historia y con los principios que había/hay que respetar. El resto es populismo y demagogia por muy Real, Monárquica que sea y por mucho ruido mediático que se le eche a la cosa.

Los reyes, las familias reales, las casas reales (claro que este tipo de responsables públicos no ha sido elegido democráticamente, ni tiene que renovar periódicamente su mandato de forma democrática, etc.), los máximos representantes (políticos, económicos, profesionales, culturales y sociales) de los países democráticos serios no pueden, contando con la estrecha colaboración de lo que tendría que ser la critica (que se convierte en servil, aduladora, clientelar, oligárquica, ninguneadora, etc.), apuntarse al vale todo, a la tomadura de pelo (por no emplear términos mas duros y, visto lo visto en Inglaterra y otros países occidentales, podrían ser mucho mas duros) a la ciudadanía a la hora de lo que tienen que ser las debidas y codificadas responsabilidades de los máximos dignatarios, a la política de hechos consumados, a la improvisación, al oportunismo, a lo mas cómodo y facilón, al aquí te pillo (³oye que te llamo para decirte que me caso²: Alteza, a sus pies; Alteza eso es tener un real par cargado de razones progresistas, modernizadoras, tiene todo nuestro apoyo, además de La Razón, El País, La Vanguardia, el ABC de una monarquía popular, plebeya y, si me permite, casi populachera; como le decía ¡vaya par de razones, los tiene majestuosamente puestos!), al cambalache y al gato por liebres permanentes. Si es así, el llamado progreso y modernización son una mentira, una trampa, una manipulación, un engatusamiento más. Hay que andar con mucho ojo con los que mercadean con el progreso, la modernización, la salvación, la liberación, los principios y, sobre todo, cuando lo hacen con dinero ajeno, con dinero público y están dispuestos a lo que sea menester con tal de sacar tajadas materiales e inmateriales. Decía Adam Smith: ³Nunca he sabido que hagan mucho bien aquellos que comercian con el bien común² y Jonh Stuart Mill: ³Para buscar la felicidad verdadera hay que ser libres y arriesgarse por la libertad y los principios; hay que ser honrados, críticos, no dejarse llevar por los impulsos y saber cual es el papel que mejor puede y debe jugar individual y socialmente cada quien: vale mas ser un hombre insatisfecho que un puerco satisfecho².

Si el Príncipe Felipe dijo, hace unos días, que creía en el sacramento del matrimonio donde quedan los principios a la hora de elegir a la futura Reina. ¿Si esto lo hace en este caso, con esta creencia sacramental, de la que prescinde, si se la salta en este caso, lo que ya se dio en el caso de la candidata anterior (Amson, en uno de los muchos programas españoles del mercado billonario del corazón, de las viejas y nuevas ³aristocracias² mediáticas, dijo el domingo 02-11-03 por teléfono a una televisión que ³El Príncipe estaba picando en tres² y se decidió por esta que para él, como la anterior, la anterior, la anterior, todas son maravillosas) sucederá lo mismo con otras creencias, con otros principios?.

Las máximas autoridades y representantes de grandes naciones no pueden hacer gala, proclamar publica, solemne y reiteradamente grandes principios morales, familiares, religiosos, políticos y, al mismo tiempo, a lo Clinton, Mitterrand, Príncipe Carlos y otros muchos que podrían citarse y de todas las tendencias y linajes, violarlos de forma flagrante en la practica real, con cargo al Estado y a costa de un grave desprestigio para este y para sus principales representantes, instituciones.

Los miembros de las familias reales, de las Casas Reales, en monarquías serias no pueden estar tampoco dedicándose a la buena vida y/o, una vez entrados en años, ocuparse de la Realeza y tratar, con las complicidades necesarias (que serán recompensadas), de seguir con la buena vida, sin mantener el rigor debido. Los miembros de las Familias y Casas Reales deben, en todo tiempo y lugar, mantener la compostura, el buen hacer y estar, en consonancia con la representación pública democrática que desempeñan (lo cual es un contrasentido en términos, pues, hay una familia, unas autoridades que no son elegidas, que son nombradas en sus cargos de máxima representación del Estado en virtud de su nacimiento, de la llamada ³sangre azul² que corre por sus venas, etc.) y los principios que tienen que encarnar e institucionalizar, y en los que tienen la obligación de socializar a la ciudadanía, de servir de referencia, de dar ejemplo. Por eso, y entre otras cosas, tienen el tratamiento de Majestades, Príncipes, Altezas, etc., y gozan de privilegios públicos. Cargos y Privilegios Públicos concedidos por el Estado democrático, y que deben verse correspondidos por su buen saber hacer, estar y decir (al margen de improvisaciones, de lo que le gusta a determinados medios, de la tiranía de los placeres y/o de las acumulaciones, etc.) en todo tiempo, circunstancia y lugar. De ahí, que cuando cumplen bien con su papel, como por ejemplo, la Reina Sofía o el Rey cuando el intento de golpe de Estado del 23F, o la Reina Madre Inglesa cuando la 2ª guerra mundial, etc., son respetados. De lo contrario, su función representativa, simbólica e icónica, no solo no tiene ningún sentido, ni siquiera a efectos protocolarios y representativos, sino que, además de no ser democrática, es nefasta y peligrosa por el mal ejemplo a efectos socializadores y por el desprestigio de la máxima representación que encarnan. Y la cosa no se corrige, ni se salva tratando de hacer mas plebeya, mas mediática, mas populachera a la monarquía de sangre azul. Pues, en ese caso habría, no que hacer un programa de ³Reina por un día², sino una Operación Triunfo, o un concurso comprometido, progresista, modernizador, culto, guay, vanguardista, alternativo, nacionalista, con una puja o peñas por comunidades autonómicas (lo del leninista asturiano del hipercapitalismo clientelar de Estado malgastador, ha sido bochornoso y lamentable) ³Lo Mas Plus² para elegir el ³activo², a los candidatos a casarse con el Príncipe o la Princesa de turno.

Con todos los respetos debidos, creo que lo mejor seria hacer, poner en marcha lo que ya vienen sucediendo con los Marajás y otras antiguas noblezas, aristocracias, principados, realezas, etc., a saber, convertirlos/las en parques temáticos, en un buen negocio turístico, museístico, de ocio, etc. En cualquier caso, el Estado democrático serio y justo sabría/sabrá, llegado el caso, agradecer generosamente los servicios prestados.

LA CRITICA RIGUROSA-RESPETUOSA BRILLA POR SU AUSENCIA EN ESPAÑA. EL ESTADO, LA CRITICA Y LA ELECCIÓN DE LOS MIEMBROS DE LA CASA REAL, DE LOS PRINCIPES, FUTUROS REYES (SI SE MANTIENE LA MONARQUÍA), ETC.

Después del bombardeo intoxicador y acrítico por los medios ³públicos² y la inmensa mayoría de los privados, salvo muy honrosas excepciones, en España es necesario cambiar totalmente la representación, estructura, organización y funcionamiento de los medios públicos (y de buena parte de los privados, de los cuales, de varios grupos mediáticos, soy pequeño accionista) que no están sirviendo, como sucede en Europa y occidente, para debatir sin concesiones y con deontología profesional, con respeto, serenidad, rigor, pluralidad y profundidad, sobre los principales problemas que preocupan y afectan a los españoles, al presupuesto del Estado, sobre las cuestiones de máxima actualidad nacional e internacional. Lo cual empobrece mucho a España y a los españoles.

Una vez más, y cuanto antes, se ve la necesidad de que haya una critica responsable, siempre respetuosa, muy rigurosa, independiente, sin ningún tipo de concesiones a la hora de buscar y divulgar la verdad, de defender la libertad y autoridad responsables, la justicia justa y los principios; una critica deontológicamente profesional. En España, y como sucede en otros países, es urgente regular legislativamente la necesidad y garantías de esta critica independiente. Y perseguir penalmente la critica amañada, la manipulación grosera y el amaño de programas (incluso debates, etc.), la propaganda y publicidad disimuladas, encubiertas (bartering, below the line, etc.), etc. También, habría que regular la entrega de premios y distinciones para que estos fuesen objetivos, justificados debidamente y se otorgasen (pocos, buenos y con sentido) a los que real y justamente (sin trampas, amaños, juego sucio, lobbies, clientelismo material e inmaterial, corporativismo, politiquería, etc.) los merecen.

La elección de la que va a ser Reina de España no es solo, ni puede convertirse en una cuestión de enamoramiento y pasión. Estamos, también, ante una cuestión de Estado contemplada en la constitución española (como veremos mas adelante) y en todo un titulo de la misma, el llamado ³De la Corona². Llama la atención muy negativamente que este titulo, y después de 25 años de democracia, no este desarrollado con las correspondientes leyes para evitar los problemas que se han venido manifestando, que se siguen dando y otros que pueden darse. Leyes sobre: las necesarias consultas y por escrito que hay que hacer a las Cortes en el caso de la boda del posible Rey de España, pues, las Cortes, entre otras instancias, pueden vetar dicha boda, y este importante asunto de Estado de ninguna manera, en un Estado mínimamente serio, puede solventarse con un información de cortesía, por teléfono, llevada a cabo informalmente y de cualquier manera; los asuntos que hay que considerar para tratar de garantizar siempre la mejor elección de los futuros reyes, de los miembros de la Familia Real, de la Casa Real, que van a representar a España, también hay que contemplar su mantenimiento en dichas instancias (posibles enfermedades; divorcios; etc.); el control, en la forma debida, del gasto de la Familia Real y Casa Real que se hace con fondos públicos; la regulación, el establecimiento de incompatibilidades (consejos de administración, regalos, invitaciones, etc.) en el desempeño de funciones por los miembros de la Familia Real, de la Casa Real; como se procede a la elección del futuro príncipe o princesa de España, la línea sucesoria. Se esta hablando de cambiar la constitución para que las mujeres no se vean discriminadas. Pero, también, habría que cambiar, y con urgencia, lo que figura en dicho titulo sobre La Corona, a saber: ³La persona del Rey es inviolable y no esta sujeta a responsabilidad².

La elección de la futura reina de la Monarquía parlamentaria española no depende ni puede depender solo del Príncipe (de su enamoramiento, ³amor ciego²), del Rey, de la Familia Real, de la Casa Real. Y así esta contemplado en la constitución donde intervienen las Cortes, etc. Constitución que, aunque algunos no lo crean ni lo deseen, esta para cumplirse en este y otros casos y en todo su articulado. Ni tampoco este importante asunto de Estado puede ser una cuestión que se le impone a España por la vía de los hechos consumados ¡o lo tomas o lo dejas!, a sus instituciones democráticas, de forma manipulada, parcial, corporativa y/o por la nueva y absoluta reina de todo y de todas las casas, por La Televisión, por la Omnipotente Reina Mediática, y/o por aquellos medios que lo hagan al margen, contra los cauces legales establecidos y que deben buscar lo mejor para España. Tampoco esta elección se puede improvisar, imponer por capricho, apresurada, irresponsablemente, etc.

LA RESPONSABILIDAD DEL PRINCIPE, LOS REYES, EL GOBIERNO, LA OPOSICIÓN, LAS CORTES, LOS MEDIOS, LA SOCIEDAD CIVIL, ETC., EN LA ELECCION DE LO MEJOR PARA ESPAÑA, EN LA BÚSQUEDA RIGUROSA DE LA EXCELENCIA

Si el gobierno, la oposición, el parlamento, grandes academias, grandes instituciones, etc., debaten sobre como debe ser la mejor formación e investigación, la mejor salud y asistencia social, el mejor trabajo y producción, la mejor cultura, el mejor urbanismo y medio ambiente, las mejores condiciones de vida y trabajo, el mejor gobierno y sobre los candidatos al mismo. Si se debate de todo esto y mas, para tratar de alcanzar la excelencia, y con programas y necesarios controles de por medio, está claro que la elección de la futura Reina de España tiene que hacerse con las debidas garantías para que la representación de España este en las mejores manos y cumpla escrupulosamente con todos los requisitos legales y morales, con los principios democráticos y con los monárquicos, si es que los principios sirven para algo. Lo cual debe ser una exigencia básica de lo que tiene que ser una Monarquía parlamentaria seria y rigurosa. Una Monarquía parlamentaria, no lo olvidemos, que surge de la constitución española votada por el pueblo, que es la que regula su funcionamiento (aunque dicho titulo ³De La Corona² lamentablemente, y después de 25 años, esté sin desarrollar) y que esta financiada por los presupuestos del Estado.

¡Ojo!, por tanto, en la forma en que se gasta el dinero público por parte de la Familia Real y la Casa Real. ¡Ojo!, por tanto, con las necesarias incompatibilidades de la Familia Real y con sus actitudes y comportamientos públicos o que pueden tener repercusión pública. No puede suceder que miembros de la Familia Real, de la Casa Real formen parte de Consejos de Administración de empresas privadas, hagan funciones de lobbistas, reciban regalos de empresas y particulares para recibir favores del Estado, etc. Una Monarquía parlamentaria como la española no puede ni debe dar lugar a lo que, por ejemplo, esta sucediendo con la monarquía inglesa y otras monarquías occidentales, etc., donde se están dando escándalos lamentables e inadmisibles que ponen muy gravemente en cuestión a dichas monarquías, el sentido y la necesidad de su vigencia.

Para muchos españoles no ha sido del agrado, ni de recibo contemplar como un familiar importante de un miembro muy destacado de la Familia Real española, y que acude a actos institucionales junto a los Reyes de España y su familia, este alto familiar de un miembro de la Familia Real se pronuncia pública y políticamente a favor del PNV de Arzallus que no acata la constitución, ni las sentencias del Tribunal Supremo (las sentencias están para cumplirse, sin discriminaciones entre los españoles, las comunidades y otras instituciones, con la mayor rapidez y máxime si son de los mas altos tribunales), ha pactado con ETA, es completamente contrario a España y todo lo español y esta tratando de romper su unidad. ¿Acaso la Familia Real, la Casa Real y, sobre todo, el Gobierno, las Cortes, no estaban al tanto de esto?. Si para contratar al personal, a la seguridad, a las empresas que trabajan con las Familias Reales y las Casas Reales de las grandes y serias monarquías constitucionales (¡ojo! con los dos cuerpos del Rey: uno para lo público y otro para lo privado; uno para la legitimidad y otro para hacer muy negativa e irresponsablemente lo que a uno le dé la gana y que siempre trasciende, o algunos, incluso con medios sofisticados, se encargan de que trascienda; y desde que existe Internet la cosa se pone muy difícil a la hora de ocultarlo. Citemos en este caso la obra clásica de Ernst Kantorowitc, ²Los dos cuerpos del Rey², un estudio sobre la teología política de las monarquías) se hacen los correspondientes y debidos controles y selecciones, los necesarios informes previos, todo tipo de indagaciones ¿acaso para elegir, seleccionar a lo que van a desempeñar las funciones mas altas de representación en dicha Familia Real y por tanto de España no hay que hacer los necesarios informes y controles previos y con los requerimientos debidos?. Si el miembro de la Casa Real, a pesar de los informes y controles previos y necesarios, persiste en su decisión, debe renunciar a sus derechos en todo lo que tiene que ver con la representación de la Monarquía parlamentaria. A la hora de desempeñar las mas altas instituciones democráticas y representativas del Estado no vale todo, y menos aún cuando se tiene que representar a instituciones y puestos no elegidos por vía democrática, y que cuentan con una tradición y principios, con unas ineludibles exigencias que son las principales razones de su vigencia y sentido. Además, las actuaciones públicas del Jefe del Estado, de los Reyes de España, del Príncipe de Asturias, de la Familia Real, de la Casa Real debe ser minuciosamente preparadas y cuidadas protocolariamente y en todos sus detalles.

Pero volviendo a la doctrina, a los principios, a la jurisprudencia en el caso de la Realeza, que habíamos iniciado con San Isidoro, ahora echamos manos de ³Los Salmos², Marcial y del Eclesiastés. Los cuales establecen lo siguiente: Et nunc reges, intellígite: erudímini, qui iudicatis terram - Y ahora reyes, comprended: instruíos, vosotros que regís la tierra; Príncipis est virtus máxima nosse suos - El mayor mérito de un Príncipe es conocer a los suyos (y debe saber indicarles como deben comportarse en público y en privado por el bien de La Corona); Rex insipiens perdet pópulum suum - El rey ignorante de los suyos será la ruina de su pueblo.

Ovidio, por su parte, en ³Metamorfosis² no se anduvo en chiquitas y dio en la diana, le tiro de la orejas a mas de uno y con mucha antelación: ³!Non bene conveniunt, nec in una sede morantur/ maiestas et passio²: ³La majestad y la pasión no se avienen, ni pueden vivir en el mismo techo². Salustio señalo que un futuro rey no puede hacer lo que le apetece eso es lo que hacen los tiranos, los irresponsables: Impune qua lubet fácere id est tyrannus esse. Y Fedro puso los puntos sobre las íes fabulosamente: Regnare nolo, liber ut non sim mihi: No quiero reinar, para no dejar de ser libre para mi. Y dos grandes analistas de los medios politiqueros y corporativos de la época, de los emperadores mediáticos del circo rosa, el tandem formado por Paul Veyne del Collège de France el gran autor de ³Pan y circo: Sociología de un pluralismo político² y Quinto Curcio Rufo el autor de ³Vida de Alejandro², han dicho lo siguiente: Adulatio pepetuum malum regum - La adulación a los reyes es un mal endémico y Adulator (mediaticus et corporativus) propiis cómmodis tantum studet - El adulador mediático y corporativo no se preocupa mas que de sus propias ventajas.

La Constitución que es nuestra ley de leyes y que regula el buen gobierno, salud, educación e información, unas dignas condiciones de vida, trabajo y ocio para los españoles; La Constitución se preocupa del papel de los Reyes, de la Reina, de la Reina consorte o el consorte de la Reina, de la Regencia (padre, madre del Rey, etc.), de la Casa Real, y de sus funciones. La Constitución dedica todo un titulo el ³Titulo II² denominado ³De la Corona² que va del articulo 56 al 64 inclusive y donde se establecen dichas funciones. Sobre El Rey dice el art. 56: El Rey es el Jefe de Estado, etc. La persona del Rey es inviolable y no esta sujeta a responsabilidad. Sus actos serán siempre refrendados en la forma establecida en el articulo 64 (El articulo 64: ³Los actos del Rey serán refrendados por el Presidente del Gobierno y, en su caso, por los Ministros competentes). De los actos del Rey serán responsables las personas que los refrenden, careciendo de validez sin dicho refrendo, salvo en los dispuesto en el articulo 65.2 (art. 65.2: El Rey nombra y revela libremente a los miembros civiles y militares de su Casa). Sobre la sucesión de la Corona el articulo 57.4 dice: ³Aquellos personas que teniendo derecho a la sucesión en el trono contrajeren matrimonio contra la expresa prohibición del Rey y de las Cortes, quedaran excluidas en la sucesión a la Corona por sí y sus descendientes². El articulo 61 establece que: El Rey, el Príncipe heredero, el regente o regentes prestaran juramento de desempeñar fielmente sus funciones, guardar y hacer guardar la Constitución y las leyes y respetar los derechos de los ciudadanos y de las Comunidades Autónomas. El articulo 62 dice que entre otras funciones al Rey le corresponde: El mando supremo de las Fuerzas Armadas. El articulo 65: El Rey recibe de los Presupuestos del Estado una cantidad global para el sostenimiento de su Familia y Casa, y distribuye libremente la misma. Sobre la futura reina la constitución unicamente dice lo que hemos señalado en el art. 57.4, es decir, que el Rey y las Cortes tienen que autyorizar el matrimonio. Y sobre la Reina consorte también dice muy poco, art. 57.5: ³La Reina consorte o el consorte de la Reina no podrán asumir funciones constitucionales, salvo lo dispuesto para la Regencia².

La Constitución establece en su preámbulo que: La nación española, deseando establecer la justicia, la libertad y la seguridad y promover el bien de cuantos la integran, en uso de su soberanía, proclama su voluntad de: Garantizar la convivencia democrática dentro de la Constitución y de las leyes conforme a un orden económico y social justo; Consolidar un Estado de Derecho que asegure el imperio de la ley como expresión de la voluntad popular. Articulo 1: España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político. La soberanía reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado. La forma política del estado español es la Monarquía parlamentaria.

LA FUERZA DE LA RAZON DEMOCRATICA Y CRITICA, Y LA BÚSQUEDA DE LA EXCELENCIA

Es la fuerza de la razón democrática y critica comprometida honrada y rigurosamente con la verdad y su divulgación; la fuerza de la democracia abierta con garantías, seguridad, transparencia y principios, la defensa del trabajo, juego (en igualdad de armas), competencia, cooperación, crítica y representación dignos, limpios, libres, plurales, emprendedores y creativos, lo que da lugar a que cada uno sepa estar en su sitio y cumplir, jugar el papel que le corresponde, ejercer la libertad y autoridad responsables, el buen gobierno, la critica y justicia justas, independientes y transparentes. Todo lo cual dará lugar a la selección de los mejores, a la liberación de las energías mas creativas, de las inteligencias múltiples, a la majestad de la política y los políticos, a la excelencia de los responsables públicos y privados.

El juego democrático, abierto y limpio exige en la practica para ser tal: verse sometido siempre al control público riguroso por medio de las elecciones y el resto de los controles democráticos; la existencia de candidatos libres que periódicamente someten sus programas electorales y, en su caso, sus labores de representación, de gobierno y oposición, ante la ciudadanía y el resto de los controles democráticos, que son los que establecen y sancionan la legitimidad no solo en origen sino también en ejercicio. En el juego democrático, limpio y abierto, con garantías, seguridad y principios, todo el mundo sin distinción esta sometido a la ley y, en función del papel que le corresponde, debe cumplirlo con honradez y rigor. Los responsables públicos y privados no pueden ni deben renunciar, incumplir sus funciones y obligaciones, pues, en este caso deberían renunciar inmediatamente a sus cargos, o ser invitados a ello. En esto hay que estar a las duras y a las maduras, y la elección de la futura Reina de España, de los posibles padres del Rey o de la Reina de España, es un cargo de gran importancia y responsabilidad que, con todos los respetos debidos, como claramente señala la Constitución, no depende solo del Príncipe de España.

El maravilloso libro del excelente y gran historiador, recientemente fallecido a los 93 años (enero 2003) y una gran obra a sus espadas, Don Antonio Domínguez Ortiz, ³España, tres milenios de historia², demuestra magistralmente las consecuencias que sufrió España al no elegir bien a sus máximos dirigentes, a sus máximos representantes públicos. Estamos viendo, por referirnos solo a este caso (hay bastantes mas), el gran desprestigio de la monarquía inglesa debido a los muy graves e inadmisibles escándalos públicos que se vienen dando, desde hace tiempo, entre máximos representantes de dicha Corona, de dicha Familia Real y Casa Real inglesa.

Volvamos a los textos clásicos para terminar: El Rey esta bajo la ley (Sub lege rex); El Rey que se sienta en el trono de la justicia desvanece todo mal con los destellos de su mirada (Rex qui sedet in solio iudicii, díssipat omne malum intúitiu suo). Per me reges regnant et legum conditores iusta decernunt: Los reyes reinan, los legisladores decretan lo que es justo y la ciudadanía y otros controles democráticos sancionan su gobierno y gestión.

Por tanto, la búsqueda de lo justo, de la justicia justa en lo relativo a la elección, control y sanción de todos los gobernantes y de los mejores gobernantes, es una de sus funciones, a la que no pueden ni deben renunciar. El artículo 9 de la Constitución establece: La Constitución garantiza el principio de legalidad, la jerarquía normativa, la publicidad de las normas, la seguridad jurídica, la responsabilidad y la interdicción de la arbitrariedad de los poderes públicos.

Pro lege, rege, grege: Por la Ley, por el Rey, por el Pueblo. EN RES PUBLICA ET PRIVATA PROBUS: En la cosa pública y privada hay que ser honrados y responsables.

En defensa de la excelencia y de la majestad en la política y de los políticos, los responsables públicos y la ciudadanía que los elige, no pueden ni deben ser espectadores pasivos, ni renunciar a sus obligaciones, a sus deberes (art. 29 de la Declaración Universal de Derechos Humanos: Toda persona tiene deberes respecto a la comunidad, pues, solo en ella puede desarrollar libre y plenamente su personalidad. En el ejercicio de su derechos y en el disfrute de sus libertades, toda persona estará solamente sometida a las limitaciones establecidas por la ley con el único fin de asegurar el reconocimiento y el respeto de los derechos y libertades de los demás, y de satisfacer las justas exigencias de la moral, del orden público y del bienestar general en una sociedad democrática). Tienen que ser sujetos activos, cívicos y responsables de un juego democrático limpio, abierto y creativo que seleccione, promocione y controle a los mejores en el campo público y privado y con la máxima justicia, rigor y transparencia.

Fdo. Miguel Cancio, economista y sociólogo, profesor de Sociología y Socioeconomía del desarrollo y los movimientos sociales de la Universidad de Santiago de Compostela/07-11-03/ Pagina web: miguelcancio.com

© Miguel Cancio http://www.miguelcancio.com

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