JUANITO Y PAQUERA: CORONAS DE MARFIL, BULERIAS DE PLATINO, SABER CANTAR Y ESTAR

 

Mientras escucho una elegía del ruso Sergei Vasilyevich Rachmaninoff (que murió en Beverly Hill en 1943 huyendo del totalitarismo leninista. Lo que algunos, incluso, ahora reivindican nostálgicamente en USA, Europa y, por supuesto, en España, en Andalucía y otras partes de nuestra nación), y al que Tolstoy le preguntaba si la persona tiene necesidad de música como la suya; mientras pongo esta composición cargada de nostalgia, de esa melancolía que Yankelevich (Lo imprescriptible: como lo del 11-14M, lo de Leganes y todo lo que hay detrás y delante y que algunos quieren tapar, confundir, hacernos olvidar; algunos como máximos/mínimos dirigentes claudicantes y acomplejados del PP que, después de lo que les hicieron, no se atreven a pedir, a reivindicar, a movilizarse a todos los niveles por una Comisión Honrada y Competente de Toda la Verdad; y que para colmo van de reformistas liberales honrados ¡Menudos liberales¡) reivindicaba, pero con la máxima elegancia ética y no como forma de engatusamiento, carrerismo, logrerismo, oportunismo, contaminación y nomenklaturismo (de todos los colores); mientras suena esta poesía musical en homenaje a esos dos grandes artistas españoles (de la España del norte, sur, este y oeste, de allí donde este un español; de una España libre, abierta, plural, vital, creativa, convivencial ­inmensa riqueza humana que hay que defender-, e integradora; de nuestra España una de las naciones con una historia muy antigua y rica, sin negar sus sombras, miserias y problemas, como todas las grandes naciones del mundo; y que ahora algunos, por odio, rencor, envidia, afán de poder a cualquier precio, afán de revancha, fanatismo, fundamentalismo y miseria vital, social y moral, quieren romper y hundir, volver a las andadas que tan caro pagaron la inmensa mayoría de los españoles. Fíjense lo poco que nombran a España el presidente del Gobierno -que delante de los militares españoles que volvían de Irak no se atrevió a gritar Viva España y le hacen la pelota al Rey para que, si cuadra, Él, su sucesor y posible futura Reina, la Casa Real, legitimen el montaje del PRISOE y sus socios, se traguen la ruptura de su unidad y constitución, etc.- y los presidentes del Congreso y Senado, y a la que nunca denominan como nación española, lo que reza en la constitución española. Incluso, para que se vea que vuelve la patrimonialización felipista-guerrista prisoera pura y dura, y que nunca se fue, fueron a recibir a dichos militares españoles con banderas del PSOE y no con banderas de España. ¿Terminarán el PRISOE y sus socios, con la bendición de la Casa Real, poniendo como bandera de lo que quede de España, la de su partido?); como les decía, suena la elegía de Rachmaninoff en honor a estos dos grandes artistas españoles y universales que acaban de morir: Juanito Valderrama y La Paquera de Jerez. ¿Para cuando en Madrid, Sevilla un gran museo-gran centro del flamenco de talla mundial y en homenaje a todos los grandes, a su historia, con una gran escuela, un gran centro de investigación y para invitar a grandes artistas e investigadores de todo el mundo, salas para el arte flamenco, los documentos históricos, las actuaciones, los encuentros, debates, peñas, etc.?.

Al ritmo de Rachmaninoff conviene interrogarse, como hicieron ellos (Juanito y La Paquera) y en voz alta, a que se debe la perdida del mejor señorio, de una forma aristocrática de saber estar con elegancia, por fuera y por dentro, sea cual sea la situación y posición social (pero especialmente deben saber estar todos aquellos que son los máximos representantes del pueblo y del Estado español; deben dar ejemplo de excelencia, de ³aristos² -acaba de salir una obra con este titulo y de gran interés-. Y que sería para lo único que tendría algún sentido la vigencia de alguna máxima representación que no es votada periódicamente, pues, de lo contrario podrían convertirse en un excelente parque temático ­de representación de la excelencia- siempre y cuando ofreciesen un producto acreditado, competitivo y sin imposturas, pues, no se puede estar a todo, no vale todo); a que se debe la perdida en España del saber estar y comportarse noblemente hacia uno mismo, hacia los suyos y hacia los demás, pero sin perder nunca el arte y el aje (y también el malaje, es decir, ponerse flamenco cuando lo requieren las circunstancias); sin perder nunca la compostura, la responsabilidad, el respeto, el buen humor y la ironía socrática, el canon aristotélico flamenco (sin olvidarse de Pirrón El Escéptico), la zumba rigurosamente fina que limpia, pule y da esplendor, le savoir être, faire, chanter et dire de maestros (¡esto si que es una verdadera Academia y no la del cupo de Jesus del Gran Poder ³El Guevón², Janli El Fundamentalista, El Cobarde Acomplejado Rencoroso y otros¡) como Beni de Cadiz, El Brillantina, Pericón, Chano, El Potra, El Traba y el Traga, El Cojo (de La Duquesa y otras/os muchos/as con ducado y sin ná de ná pero ¡mi arma! teniendo lo que hay que tener), de tantos y tantas, y que producían auténticos repelucos y jamacucos (como el recital antológico de flamenco por señas que se marcó Chano en París y que fue de autentica apoteosis).

JUANITO Y LA PAQUERA: CANTAORES DE GRANDES PASIONES

Martiño Heidegger ³El Flamenco de Selva Negra² se preguntaba si una democracia con una técnica mal entendida y gestionada, si cuadra y si no se evitaba, en lugar de producir el elitismo vital de muchos, no acabaría generando el embrutecimiento, infantilismo, entontecimiento y envilecimiento de casi todos. Claro que, Camino del Bosque, Martiño queriendo reivindicar, con Hölderlin y los presocráticos, la elegancia vital, paisajista, espiritual y social acabó convirtiendo el añorado Olimpo en un verdadero infierno. Bien es verdad que después rectificó, aunque tarde y mal. Pero nos queda de él lo de el ser arrojado en el mundo para ser libre y experienciarse, lo del ser en la casa de ser que no es para la muerte sino para la buena poesía, para el juego limpio, arriesgado y creativo, que es la vida que merece ser cantada y jugada con lúcida pasión.

Juanito Valderrama y la Paquera de Jerez, excelsos cantaores de grandes pasiones, como otros que se han ido y junto a unos cuantos que quedan (y que hay que cuidar mucho, crear y recrear) representaban/representan el arte de saber estar y cantar; una forma de ser y actuar que hay que reivindicar y seguir cultivando, en lugar de los sucedáneos y mercancías averiadas que quieren imponernos a todas horas, por todo tipo de mentirosas, engatusadoras y zapuceras pantallas, de tramposos montajes. ¿Por qué tanta mierda (con perdón), tanta mediocridad, tanto cutrerio, oportunismo, arribismo, carrerismo y logrerismo, tanta miseria, cobardía y bajeza moral, tanto mal gusto, tanta contaminación, demagogia y panfletada en los medios y la televisión, en los museos, los centros y todo tipo de espacios contemporáneos, en los estrados, los cargos, los círculos de malas y manipuladas artes y en los escenarios?.

Se acaba de editar una obra fundamental de Max Scheler, Sobre el pudor y el sentimiento de vergüenza, en la que el autor de El puesto del hombre en el cosmos, La esencia y formas de simpatía, El santo, el héroe, el genio, habla de algo que esta de plena actualidad y a lo que se referían constantemente Juanito y La Paquera; habla de defender firmemente, en los escenarios y fuera de los escenarios, el pudor y una forma de sentir la vergüenza torera, la vergüenza flamenca, como armas esenciales para la vida noble, con arte y dignidad moral; armas con las que combatir sin descanso lo zafio, lo vulgar y lo canalla, el fanatismo, el populismo, el oportunismo y la demagogia, la degradación, la mentira, la cobardía y el envilecimiento dominantes. Tampoco conviene olvidar el libro que acaba de editarse en España de Juan Patoka (compañero de Havel y autor de la famosa Carta 77 contra la dominación comunista checa), El movimiento de la existencia humana, donde habla del ser en la verdad, es decir, del ser que por respeto a los demás y a si mismo (del ser con los otros y consigo mismo, por volver al flamenco de Martiño y a sus famosos tanguillos sobre el "mitsein")), busca honradamente la verdad y se comporta respetuosa y responsablemente defendiendo el juego limpio, vital, humano y creativo como forma de ser y vivir, de existencia y presencia humanas.

Vivir intensamente es luchar por cantar libremente y con las mejores artes, los mejores palos. Como hicieron hasta el final Juanito y la Paquera, grandes flamencos entre los grandes. En su honor demos cuenta del cante por soleas de Larico Ruben Dario de ³La Casa de los Darios² con Manitas de Plata a la guitarra y el anticastrista cubano flamenco (¡Callar y someterse : nunca!) Bebo "Caballon" Valdes al piano, y que dice así: ³Decidme, sacras musas ¿cómo cantar en este aciago tiempo en que humanos prepotentes, fundamentalistas, cínicos y orgullosos se valen de todo lo peor para hacerse con el poder y arrojar al infierno a los que no se plieguen a sus imposiciones, fanatismos, oportunismos, pantallas y representaciones?. ¿Y los poetas? Ellos si son fuertes y combativos siempre que no se dejen recuperar y aniquilar, siempre que no renuncien a la poesía verdadera y combativa en todos los frentes, a la poesía liberadora, siempre que con su luz y sus cantes puedan ayudarnos a ser libres y jugar libre, culta y alegremente la vida, a luchar por la libertad creadora y humana y, por tanto, a salir de la oscuridad, la indignidad y la degradación moral, del engaño, el entreguismo y la mentira².

Larico Chico con El Tomate a la guitarra, coronas de marfil, bulerías de platino:

³¡Oh Juanito¡ ¡Venga Paquera!, ahí, ahí, flamenco divino/ fecunda fuente cuyos quiebros virtuosos vencen al destino².

Fdo. Miguel Cancio, economista y sociólogo, profesor de Sociología y Socioeconomía del desarrollo de los movimientos sociales de la Universidad de Santiago de Compostela/02-05-04/ Pagina web: miguelcancio.com


© Miguel Cancio http://www.miguelcancio.com

Nota: Los artículos publicados son propiedad del autor. Se permite la difusión de los mismos siempre que se citen las fuentes.
Se ruega a quien utilice estos materiales lo comunique al autor ya que conocer la difusión de los mismos es importante en la valoración del trabajo.

Up....