HOMENAJE A EUGENIO FERNANDEZ GRANELL Y EN SU NOMBRE A UNA CULTURA, UN ARTE VITAL, APASIONADO, PAIDIASTICO, CUM ENERGEIA, COMPROMETIDO CON LA VERDAD. RECUERDO DE SU RETORNO A GALICIA, A SANTIAGO DE COMPOSTELA Y CON MOTIVO DE LA CONFERENCIA-COLOQUIO QUE DIO EN LA FACULTAD DE CIENCIAS ECONOMICAS Y EMPRESARIALES DE SANTIAGO DE COMPOSTELA EL 6 DE FEBRERO DE 1987



TEXTO LEIDO EN EL ³ANIVERSARIO EUGENIO GRANELL² (PRESENTACIÓN DE SU BIOGRAFÍA E INAUGURACIÓN DE ³EL ESTUDIO Y LOS AMIGOS DE GRANELL²) EN EL QUE SU AUTOR FUE INVITADO A PARTICIPAR EL LUNES 28 DE NOVIEMBRE 2005 (20 HS.) EN LA FUNDACION EUGENIO GRANELL, PALACIO DE BENDAÑA, PLAZA DEL TORAL, SANTIAGO DE COMPOSTELA        (GALICIA-ESPAÑA)


Es un honor para mi participar en la Fundación Granell (agradezco la invitación a la directora de esta Fundación, a Natalia Fernández Segarra la hija de Granell) en este homenaje a Eugenio Fernandez Granell al que invite, una vez que de nuevo había vuelto a España y se había instalado en Madrid. Lo invité a retornar a Galicia donde había nacido en La Coruña en 1912 y de donde se había exiliado con motivo de la guerra civil española. Lo invite a dar una conferencia-coloquio en Santiago donde había estudiado el bachiller.

La conferencia la dio, de forma muy brillante, original, rigurosa, emotiva, musical y muy divertida, en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Santiago de Compostela con el titulo  que habíamos acordado ³Cultura y arte². Esta conferencia se celebró el viernes 6 de febrero de 1987 en el Aula C completamente llena.

¿Por qué y como invité a Granell?. Primero como estudiante y después como profesor siempre he creído y defendido que la Universidad debería ser, pues en mi opinión no lo es en España en la practica real, debería ser la casa del saber universal y que, por tanto, debe de abrir sus puertas a todos los creadores, investigadores, expertos, responsables públicos y privados, animadores de movimientos sociales, de experiencias viarias, a todos los agentes que puedan aportar a los estudiantes, a los investigadores, al publico en general nuevas preguntas, cuestionamientos, hipótesis y experiencias que sirvan para contribuir a la resolución de los problemas sociales, para pensar lo no pensado, decir lo no dicho y buscar lo no buscado.

La Universidad debe servir para liberar las energías creativas y las inteligencias múltiples, debe servir para generar: la pasión por el conocimiento y la aventura intelectual; el gusto por la experimentación, por emprender, por el riesgo y por abrir nuevos desafíos; el compromiso con la verdad y con su búsqueda honrada, humilde y rigurosa. Y todo ello sin olvidar nunca la buena ironía, el buen humor, la buena música, el buen arte, la buena filosofía.

Es decir, además de la verdad científica hay que preocuparse por la verdad humana, hay que preguntarse por el que, quien, como, porque, para que, cuando, donde, hasta donde del ser individual y social, del biocosmos poético ancestral, natural-artificial, material-inmaterial cum energeia (se trata de un remexido greco latino en clave da Veiga, de Vegadeo-Asturias, mi querido pueblo), como decía El Estagirita, con pensamiento activo, con inteligencia crítica para, si cuadra, descubrir los enigmas del cosmos, del mundo, de la vida.

Hablamos de la ³alétheia², es decir, el saber radicalmente desnudador pero de las mentiras, trampas y engatusamientos, de las formas arcaicas y complejas de dominación, maltrato, abuso y sujeción, del ³soft² y del ³hard power². ³Odio la verdad cuando es mentira, la verdad para serlo de verdad debe arder, quemarnos y ser radicalmente desnudadora² (a partir de José Bergamin y de León Felipe).  

Hablamos del arte, de la poesía y de otros saberes humanos que nos ayudan a cavar en la ignota naturaleza humana para encontrar alguna respuesta, para formular nuevas preguntas, para crear nuevas sensibilidades.

Puesto que Granell era pintor, músico (violinista), antropólogo, escritor, poeta y por encima de todo un hombre vitalista, me van a permitir ustedes que recuerde a Rilke, El Rilkero de Praga; me van a permitir que cite por libre sus palabras. Si cuadra, estas son las palabras de Rilke, el Rilkero de Praga: Cantar es cantar, pintar, hablar, escribir, trabajar, es expresarse libremente para vivir, sea cual sea la labor de cada cual, critica, emancipada, creativa, humana y apasionadamente; claudicar, venderse, pasar, dejarse recuperar, someterse, engatusar nunca.

Siempre he tratado, por tanto, que la Universidad abriese sus puertas a personalidades gallegas, españolas e internacionales, a gallegos como Granell, a compostelanos, a personas formadas en nuestra Facultad, Universidad, en nuestra tierra, o procedentes de la misma, pues, así animaríamos a seguir sus pasos a los estudiantes, a los investigadores, a los estudiosos, a los jóvenes, a las personas interesadas. Buscamos hacerles ver que si ellos trabajan y se esfuerzan podrían hacer algo igual, crear, generar valor añadido, contribuir, cada uno en lo que mejor pueda dar honradamente de si, al enriquecimiento humano, universal.

Invite a Granell a Económicas de Santiago después de leer una entrevista divertidisima en el suplemento cultural de Diario 16 ³Disidencias² que dirigía el gran poeta español, el muy divertido, brillante e irónico, el amigo José Miguel Ullan, y que también dio una memorable conferencia-coloquio en nuestros ciclos anuales de conferencias-coloquio, ponencias y debates, y en los que también intervienen los mejores estudiantes con sus trabajos.

Le escribí una carta y Granell de forma amabilisma acepto la invitación y nos dio todo tipo de facilidades.

Como se trataba de una gran personalidad intelectual, cultural y artística española y gallega, y que de nuevo se incorporaba a España y Galicia, trate de aprovechar la ocasión para hacerle un pequeño homenaje con motivo de su conferencia-coloquio. Invite al decano del centro, a la sazón el amigo Luis Carames y a dos insignes personalidades gallegas amigos y contemporáneos de Granell, a Don Manuel Martínez (que finalmente no pudo acudir) y al amigo Don Isaac Diaz Pardo que si acudió y participo en el pequeño, sentido y muy merecido homenaje que le hicimos a Granell con motivo de su vuelta a su tierra de Galicia y a su Santiago de Compostela.

La conferencia-coloquio de Granell fue una verdadera fiesta universitaria, intelectual, cultural y artística. Fue rigurosa, brillante, sorprendente, surrealista, critica (pues Granell, entre otras cosas, criticó duramente al nacionalplañiderismo), emotiva, local, nacional, universal y muy divertida. Con perdón, nos escarallamos de risa pero al mismo tiempo aprendimos mucho con el autor de ³La novela del indio Tupinamba², con este doctor de la New School for Social Research de Nueva York, con este profesor emeritus del Brooklin College, con este miembro de la sociedad The Hispanic Society of Americam, con este premio internacional Don Quijote de novela española, con este premio internacional de pintura de la Fundación Copley de Nueva York, con este animador del movimiento surrealista internacional y amigo de Breton, Peret y Duchamp.

Granell defendió una cultura universal, libre, poética, vital y comprometida con la verdad, la libertad, la creación y la solidaridad. Granell ataco todos los tipos de fundamentalismos, el identitario, el religioso, el político, el económico, el culturalista y defendió un enriquecimiento humano, espiritual, trascendente.

Granell como buen surrealista festivo y revulsivo defendió la rebeldía bretoniana pero con el toque español-galaico-compostelano -caribeño y universal de Valle Inclan. Recordemos la frase de Valle Inclan: ³Los ojos ven mentiras² y que tiene bastante que ver con la sociedad de la imagen, del espectáculo, de la tiranía de las apariencias, de los impactos mediáticos, de la tiranía de los placeres y para lo cual todo vale; y evoquemos aquella otra frase de Breton y que también retomaron en el mayo del 68 francés: La rebeldía y solo la rebeldía con principios es creadora de la luz, y esta luz no puede mas que tomar tres camino la poesía, la libertad y el amor.

Pero ¡ojo!, Granell, en coherencia con el mundo en el que se había formado, defendió la crítica, la rebeldía, poniendo el acento en el máximo rigor, en la máxima cualificación social y humana. Por lo cual, en este sentido, dijo que la educación, y especialmente la Universidad pero también la cultura, deberían apostar por la selección y promoción justa y transparente de los mejores y sin ningún tipo de discriminaciones, politiquerías y corporativismos. Julia Kristeva, en una entrevista que acaba de publicar con motivo de la salida en París (nov. 2005) de su nuevo libro de 700 paginas (en francés) titulado: El odio y el perdón , habla de la necesidad de defender el deseo de un sentido y significado con principios, de lo que ella, que fue una estructuralista del antihumanismo de los años 60 y 70, llama un nuevo humanismo crítico y riguroso que busque la verdad humana.

Después de la conferencia que Granell dio en Económicas de Santiago seguimos manteniendo contacto por correspondencia y, siempre muy amable y generoso, en fechas señaladas me enviaba unas cartas muy divertidas y con alguna pequeña ilustración aparte.

Granell, en mi opinión, un gran gallego, español y ciudadano del mundo, nos ha dejado un importante legado para tratar de  ser mejores individual y socialmente, mas rigurosos, humanos, alegres y divertidos, mas cultos, pero cultos humildes, cultos como decían aquellos griegos de la ³paidiá² (diferente a la ³paideia²; José Ortega y Gasset: ¿Qué es la filosofía? ), no cultos pedantes, prepotentes cultureteros, ostentorios y terrorosos, sino cultos que saben reírse del mundo, de la cultura, de la política como mentira empezando por reírse de ellos mismos; cultos que saben que cuanto mas investigan no saben nada y que deben constantemente aprender de sus errores, trabajar, buscar para seguir buscando, resolver unos interrogantes, unos desafíos para dar paso a otros.

Como violinista, como artista que fue Granell, me van a permitir que en homenaje a esta elegante persona (el actor cubano Andy García ha señalado que él aprendió de sus padres a tratar de ser elegante por fuera y por dentro y que es lo que quiere transmitir a sus hijos) y no solo en lo estético (un recuerdo entrañable también a su no menos elegante esposa, a Doña Amparo Segarra Vicente, y que lo acompañaba cuando dio la conferencia); me van a permitir que en homenaje a Eugenio Fernández Granell y a su amplio legado, termine recordando a otro gran violinista y artista, a otra gran persona, a otro gran humanista, a otro excepcional ciudadano del mundo, a Yehudi Menuhin y que, mas o menos, dijo los siguiente: Con el arte, con la cultura, con la música, con este tipo de alimento espiritual, de alimento intelectual debemos hacer todo lo posible por ser mejores humanamente, individual, grupal y socialmente².

Muchas Gracias a la FundaciÓn Granell, a su directora Natalia Fernández Segarra y a ustedes por escucharme.

NOTA FINAL
La vida siempre ofrece azares, casualidades. La casualidad de la que queremos dar cuenta es la siguiente: en los años 90 un grupo de amigos pusimos en marcha un pequeños movimiento social completamente informal y bastante surrealista bajo el nombre de CABRAA (Coordinadora AntiBurocrática Radiante Aleatoria y Alegre) y con el lema: ³La CABRAA se echa al monte por un Palacio de Bendaña cultural, abierto y popular nunca burocrático, nomenklaturista y fiscal². Reivindicábamos que el Ayuntamiento de Santiago de Compostela se hiciese como este palacio de Bendaña sito en la Plaza del Toral (el corazón de la Ciudad Vieja de Santiago de Compostela) para convertirlo en un centro cultural abierto y como había prometido en su campaña electoral el alcalde Xerardo Estevez. El problema es que aunque se hizo esta promesa electoral el Palacio de Bendaña iba a ser adquirido por el Ministerio de Hacienda para poner en el mismo sus oficinas. A lo que nos opusimos con todas nuestras fuerzas. El caso es que hicimos una campaña en Galicia, España e internacionalmente (uno de las acciones consistió en organizar una variopinta acción en varios idiomas cuando se reunieron en el Hostal de los Reyes Católicos de Santiago de Compostela los Ministros de Cultura de la Unión Europea bajo la presidencia del Ministro español de Cultura Jorge Semprun. Conseguimos entregarle a Semprun y el resto de ministros europeos, entre ellos el francés Jacques Lang, en la gran gran Plaza del Obradoiro frente a la Catedral de Santiago y cuando iban a hacer la foto oficial, un pequeño dossier para defender nuestra petición y que se habría con la cita del poeta René Char: ³Lo esencial se ve constantemente amenazado por lo insignificante²) para que el Palacio de Bendaña fuese convertido en un centro cultural. Lo que tuvo lugar al convertirse en la sede de la Fundación Granell, fundación cultural y artística.

Fdo. Miguel Cancio, economista y sociólogo, profesor de Sociología, Sociología de la empresa y Socioeconomía del desarrollo y los movimientos sociales de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Santiago, Universidad Santiago de Compostela (Galicia-España)
Santiago de Compostela 28 de noviembre 2005

© Miguel Cancio http://www.miguelcancio.com

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