A LA MEMORIA DE ANGELES RODRIGUEZ

A LA MEMORIA DE ANGELES RODRIGUEZ

Acabo de leer, en nuestro periódico El Correo Gallego, la noticia de la muerte de Angeles Rodríguez. Lo que me ha causado mucha tristeza y una gran conmoción. 

Conocía a Angeles desde hace bastantes años y siempre la he visto como una gran compostelana, gallega, española y universal; como una excelente funcionaria siempre dispuesta a servir al público al que atendía en el ayuntamiento de Santiago de Compostela de la mejor manera y no solo con eficacia sino también con alegría.

Angeles fue una mujer, una ciudadana muy positiva, dinámica y que llevaba a cabo múltiples actividades.

Angeles hacía programas de radio y televisión con información, garra y personalidad; intervenía como extra en películas, participaba muy activamente en la vida cultural, artística y social de Compostela, y se preocupaba por estar al tanto de los problemas ciudadanos, sobre los que daba su opinión y se movía para tratar de resolverlos. A mí me llamo en bastantes ocasiones con el fin de darme su opinión y de tratar de poner en marcha iniciativas públicas, pues, era una mujer que se interesaba por los demás, por mejorar las cosas pero siempre con humanidad, lo que me parece fundamental.

Gracias a Angeles pude invitar a los ciclos de conferencias-coloquio, que vengo organizando desde los años 70 en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Santiago de Compostela, a Eleuterio Sánchez El Lute. Al que sacamos de la cárcel de Alcalá con un permiso especial para dar la conferencia, y cuya disertación fue excelente, con una gran audiencia y participación, y donde brillo Angeles en el coloquio con su intervención. 

Angeles, y como vengo señalando, además de sus cualidades profesionales, destacaba, también, por su personalidad convivencial. Ha sido una gran agente, un referente en Santiago de Compostela de capital social, de capital convivencial, de capital ciudadano, de capital cívico,  de estar dispuesta, siempre y como ciudadana de bien, a arrimar el hombro para mejorar la convivencia, las relaciones sociales, para aportar algo y siempre con alegría, de forma positiva e integradora. 

Aún recuerdo una lectura en el Palacio de Bendaña en homenaje al polifacético creador Eugenio Fernández Granell, en la que el médico, doctor, catedrático y artista José Luis Mari Solera, el amigo Licho organizo una representación coral (en la que tuve la suerte de intervenir) y en la que brillo Angeles de forma genial, pues, llevaba una artista dentro.

En Santiago de Compostela, como en otras partes de España, han mejorado bastante las cosas materialmente, empero aumenta el incivismo, la falta de responsabilidad y respeto, la angustia, la  ansiedad, el estrés negativo, la incomunicación, la soledad no querida, la depresión, la desertización e, incluso, la depredación de las relaciones sociales. Se viene sacrificando la buena educación, la calidad humana y espiritual de vida por lo material, por el gato por liebre. Para mi Angeles respondía a los que apostaban elegantemente por lo cívico, humano y convivencial.

Descanse en paz esta buena persona, esta excelente compostelana, gallega, española y universal, y seguirá viva en nuestro recuerdo.

Fdo. Miguel Cancio, Santigo 10-06-09

© Miguel Cancio http://www.miguelcancio.com

Nota: Los artículos publicados son propiedad del autor. Se permite la difusión de los mismos siempre que se citen las fuentes.
Se ruega a quien utilice estos materiales lo comunique al autor ya que conocer la difusión de los mismos es importante en la valoración del trabajo.

Up....