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Quiso la historia, que a veces es muy caprichosa, que Akebono se
cortase la coleta al mismo tiempo que tambien se la corto el torero
Espartaco. Dos celebraciones que se remotan en el tiempo, dos ritos
de fiestas atavicas que se celebran en un circulo, cargados de simbolismo,
de mucha intensidad y emocion.
Los japoneses, sin embargo, miman mucho mas todo lo que rodea al
sumo, deporte tradicional japones, para que no pierda su sabor,
su fuerza referencial japonesa, en tiempos en que practicamente
todo es muy efimero."Que somos, que no somos, sueños
de un sombra, un pequeño aliento, nada mas que viento"(a
partir de Pindaro y de "Elogio de la sombra" de Junichiro
Tanizaki).
El hawaiano Chad Rowen de 31 años, que como luchador de sumo
tomo el nombre de Akebono, fue el primer extranjero en alcanzar
el grado de "yokozuna" en dicho deporte. La coleta de
"maestro", de "yokozuna" no es postiza. Se consigue
en la competicion al alcanzar el maximo nivel, y se hace y peina
en la escuela de sumo por especialistas. En esta escuela, donde
conviven y se forman con gran disciplina y tradicion los grandes
luchadores de sumo, se supervisa minuciosamente todo lo que les
rodea, desde la comida hasta el peinado y la vestimenta, para que
puedan ser orgullo y ejemplo de este maravilloso deporte ancestral.
Cuando se procedio al emotivo acto del corte de la coleta, el luchador
mas alto de sumo de 2,02 ms. y 230 kilos de peso, vestido con el
kimono como exige el protocolo, no pudo evitar que las lagrimas
corrieran por sus mejillas, lo que conmovio sobremanera a todo Japon
y las imágenes dieron la vuelta al mundo.
Akebono declaro:"Siento mucha gratitud por haber ascendido
al rango de yokozuna. Eso me permitio tener muchas experiencias
que no habria tenido como persona comun".
Ganó once torneos de sumo en trece años de carrera,
lo que lo coloca en el séptimo rango de los "sumotoris"
con más títulos en la historia.
Akebono fue reclutado por su compatriota el entrenador Azumazeki,
a los 18 años. Abandono los estudios universitarios para
venir a Japon y en 1988 piso por primera vez el "dohyo"(el
circulo de arcilla donde se realizan las peleas). En abril del 1996
se nacionalizo como japones, requisito imprescindible para poder
ser "oyakata"(entrenador de sumo). Dos años despues,
se caso con una nipona-japonesa y tuvo dos hijos, a uno de los cuales
cogio nada mas serle cortada la coleta. La imagen de aquel gigante
debidamente ataviado y llorando con su hijo en brazos, un niñito
muy pequeño vestido de luchador de sumo para que continue
la saga, ha causado un gran impacto.
Con el sumo los japoneses sueñan, en una sociedad tecnificada
y practicamente sin tiempo para uno mismo y los demas, con el encuentro
a traves del tiempo para ver y admirar a los yokozunas, para vibrar
con la celebracion del sumo, con la magia hieratica de sus campeones
alrededor del "dohyo".
Si lo permitiese el papel ahora recitaria en japones da Veiga(mi
pueblo Vegadeo) una poesia, un haikus en honor del gran "sumotori"
Akebono. Empero, "queridiños", el papel no puede
con todo ¡que peniña¡.
Fdo. Miguel Cancio

2001
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