| CASO
HURIA HAMUDI DE AVILES (ASTURIAS): BRUTAL TRATO Y CONSIDERACION DE LA MUJER
BAJO EL ISLAM. NINGUNA CONCESION AL FUNDAMENTALISMO-TOTALITARISMO, REPRESION
DE ALTA, MEDIA Y BAJA INTENSIDAD QUE DEGRADA LA DIGNIDAD, APLASTA LAS LIBERTADES
Y DE FORMA MUCHO MAS BRUTAL EN EL CASO DE LA MUJER, DE LAS NIÑAS
Y NIÑOS, ANCIANAS Y ANCIANOS Y TAMBIEN DE LOS ENFERMOS, DE LOS QUE
MAS SUFREN, TIENEN LAS PEORES CONDICIONES DE VIDA, TRABAJO Y JUBILACION
CASO HURIA HAMUDI DE AVILES (ASTURIAS): BRUTAL TRATO Y CONSIDERACION DE LA MUJER BAJO EL ISLAM. NINGUNA CONCESION AL FUNDAMENTALISMO-TOTALITARISMO, REPRESION DE ALTA, MEDIA Y BAJA INTENSIDAD QUE DEGRADA LA DIGNIDAD, APLASTA LAS LIBERTADES Y DE FORMA MUCHO MAS BRUTAL EN EL CASO DE LA MUJER, DE LAS NIÑAS Y NIÑOS, ANCIANAS Y ANCIANOS Y TAMBIEN DE LOS ENFERMOS, DE LOS QUE MAS SUFREN, TIENEN LAS PEORES CONDICIONES DE VIDA, TRABAJO Y JUBILACION CASO LATIFA CASOS FUNDAMENTALISTAS Y ABUSADORES VIVIDOS PERSONALMENTE El caso de Huria Hamudi Mohamed-Salem es el de una niña, una jovencita saharahui (se vienen dando otros casos de niñas, menores saharahuis y de otros países árabes, musulmanes, etc.) que ha sido retenida en Tinduf por su propia madre, después de que esta la enviase a España, a Avilés (Asturias), y firmase los documentos necesarios para llevar a cabo un tratamiento médico y sus estudios de bachiller, interrumpidos en dicha ciudad asturiana. Los médicos han elaborado un informe donde indican que si se interrumpe este tratamiento, ello le causara graves trastornos físicos y psíquicos a la niña. Es un caso más de una amplia lista, la inmensa mayoría niñas, jóvenes, mujeres, que en nombre del islám, ven velados, secuestrados, reprimidos, barridos sus derechos mas elementales como persona, como ser humano. Pero no solo en el caso de países árabes y musulmanes donde imperan teocracias o regímenes islámicos donde se violan los derechos humanos, democráticos y ciudadanos de las personas pero con especial ensañamiento en el caso de la mujer. Sino también en otros muchos países atrasados, en vías de desarrollo, desarrrollados y superdesarrollados donde se vienen dando casos de maltrato y abuso de la mujer pero también de niñas y niños. Destaca, en este sentido, el aumento de los casos de prostitución infantil, de pederastia y que afectan a los países atrasados y desarrollados, a agentes y grupos de todas las tendencias, sectores, creyentes y no creyentes, de todas las ideologías, pero también en el caso del maltrato y abuso de la mujer. Citemos alguno de estos casos: los casos de pederastia de cardenales, obispos y sacerdotes en los Estados Unidos y en otros muchos países; el caso Pia de Portugal, caso de pederastia con niños y menores de centros de acogida, y en el que están implicados muy altas personalidades de este país (llama la atención lo poco que se viene informando de este caso en Galicia-la frontera con Portugal, en España y dada la gran repercusión y alcance que esta teniendo); los casos de pederastia y prostitución infantil de internet (que afecta incluso a bebés; casos de snuff movies-practicas sociales con máxima violencia que llega hasta la muerte, que se graban y se venden a muy altos precios, etc.) etc., y en el que se vienen viendo implicadas redes que actúan en diferentes ciudades de España, Europa, el mundo occidental y todo el mundo; caso del líder altermundialista de un grupo de rock francés, Bruno Cantat, que mató a golpes a su compañera la actriz Trintignant (hija del conocido actor francés del mismo apellido); etc. Debemos, también, tener en cuenta los casos de maltrato y abuso de ancianas y ancianos y también de enfermos. Ponemos en primer lugar a las mujeres, niñas y ancianas porque en el caso del genero femenino se da un porcentaje bastante mayor de maltrato y abuso que en el caso del genero masculino, donde también se dan maltratos y abusos hasta la muerte. En uno y otro caso todos los sectores implicados deben de proceder con la máxima honradez y justicia, basada en el máximo rigor y en el respeto de la dignidad y los derechos de las personas implicadas, sin dejarse llevar por tópicos, prejuicios, estereotipos, sectarismos, doctrinarismos, ideologicismos, inercias, etc., (como, también, sucede, en las separaciones, divorcios, a la hora de hacerse cargo de los hijos) etc., sean del tipo que sean. DIPUTADOS MARROQUIES QUE DEFIENDE LA POLIGAMIA Se ha hecho público (20-01-04) en España que diputados marroquíes (en otros países árabes y musulmanes la mujer esta mucho peor) del Partido de la Justicia y el Desarrollo defienden que siga la ley islámica de la poligamia. Estos diputados han declarado en el parlamento: ³Debe saber, señor ministro, que hay hombres que, por razones físicas, no se pueden satisfacer con una sola mujer². Y este es uno de los partidos islámicos que dicen que es moderado, como por ejemplo el de Jatami en Irán y otros muchos de otros países árabes y musulmanes, pero que por medio de las mezquitas y otros medios están penetrando en occidente. En Fuengirola (Alicante), y con justicia, acaba de ser condenado un imán que escribió un libro donde explicaba como hay que pegarle a la mujer para que no se note. Este fanático, para defenderse, declaró que los textos los había tomado de diferentes autores y documentos teocráticos que versan sobre el islám. Estos días (enero 04), se ha hecho público que los tribunales islámicos, y nada menos que el Tribunal Supremo de Afganistán, se oponen con todas sus fuerzas a que la mujer salga cantando y sin velo en la televisión. Podríamos ocupar paginas y paginas de casos horribles, del maltratos físicos y psíquicos, de liquidaciones brutales de la mujer y de sus derechos (y de niñas, niños, incluidos bebés; de ancianas, ancianos, enfermos, etc.). Casos sangrantes, indignantes, inadmisibles de niñas, de menores, de mujeres que se sacrifican, son condenadas a muerte por adulterio y a ser lapidadas, se venden, se casan por sus padres sin su permiso y sin ni siquiera consultarlas y haber visto a su futuro marido; casos de repudios, de mutilaciones, de maltratos constantes e, incluso, de asesinatos cometidos por familiares suyos que, en nombre de su religión teocrática y su tradición, tratan de someterlas, aterrorizarlas y, así, someter, aterrorizar a las familias, dominar, sujetar a todo el país mediante doctrinas y leyes feudales, totalitarias, inquisitoriales y fundamentalistas que consideran a la mujer como un ser inferior al hombre y que esta para servir las apetencias de este. Esto, por lo que se ve, no le importa a la ONU y a otros organismos, fuerzas y movimientos internacionales y nacionales que se dicen defensores de la dignidad, de los derechos humanos. El caso de Huria en Avilés es uno mas de los muchos que tienen lugar en España, Europa y el mundo civilizado que declara garantizar la dignidad, los derechos humanos, democráticos y ciudadanos de la persona. La ONU tiene la obligación de defender la Declaración Universal de los Derechos Humanos (y otros tratados internacionales), de hacerla cumplir a los cientos de países que la han firmado. Incluso, tiene una Comisión de Derechos Humanos situada en Ginebra (véase en mi Pagina web: miguelcancio.com, el caso de la violación de los derechos humanos por la tiranía castrista y otras tiranías y regímenes totalitarios, fundamentalistas, dictatoriales autoritarios, nacionalistas, etc., en relación con esta Comisión) pero que esta tomada por países islámicos, musulmanes, por tiranías como la cubana, regímenes autoritarios, corruptos, fundamentalistas, etc., que violan gravisimamente los derechos humanos y, de forma especial, los de la mujer y otros colectivos. Y ahí siguen, en esta Comisión, en la ONU y otros organismos internacionales, campando a sus anchas ante la llamada tolerancia occidental que para mi es una gravisima claudicación ante el totalitarismo, el fundamentalismo, el autoritarismo en sus diferentes versiones (fascista, nazi, comunista, nacionalista, indigenista, religioso de viejas y nuevas religiones-, populista, tecnocrático, ceintificista, esotérico, nomenklaturista, multiculturalista, comunitario, de democracia amañada y de juego sucio, etc.). EL CASO LATIFA: DEFENSA DE UNA JUSTICIA JUSTA SIN PREJUICIOS Hoy (21-01-04), cuando estoy haciendo este escrito, pues, por el correo electrónico me han dado cuenta del caso de Huria (que puede consultarse en Internet Pagina web: huria.org), surge en España el caso Latifa que se ha dado por la televisión española (telediario de la primera de las 15 horas) y otros medios. Se trata de la joven marroquí Latifa Daghdagh que denunció a su marido marroquí porque, según ella, la maltrataba y el juez de Barcelona, Francisco Javier Paulí Collado, lo absolvió con una sentencia completamente lamentable en sus consideraciones sobre la mujer. La absolución se lleva a cabo por medio de una sentencia que recoge las condenables, retrogradas y machistas doctrinas vigentes en España, y otras muchas partes, sobre la mujer, y que insisten en las reaccionarias, inquisitoriales y muy peligrosas consideraciones sobre esta. Esta sentencia y otras muchas vienen estableciendo la doctrina de que es la mujer la que esta provocando por eso hay que disciplinarla y domesticarla, hacer que encarne e institucionalice debidamente cual es el papel y la representación (sobre todo en público y por las apariencias, el que dirán: virtudes públicas/vicios privados) que le corresponde; por eso hay que obligarle a vestir de determinada forma, a llevar el velo que será de alta, media y baja intensidad según la correlación de fuerzas; por eso hay que prohibirle estudiar (o permitírselo solo hasta los estudios primarios no vaya ser que acabe sabiendo demasiado y saliendo respondona), cantar en público, salir en la televisión; por eso hay que encerrarla en casa, enseñarle que esta al servicio de su marido, de su familia y de todo lo que este le ordene; por eso hay que prohibirle que la traten en hospitales en salas comunes junto a los hombres, pues, su cuerpo es el cuerpo del delito, el cuerpo del pecado y con las modas occidentales veneno puro, la perdición de las perdiciones. Por todo ello, y según estas nefastas, maltratadoras y tóxicas doctrinas y los que las justifican religiosa, política, ideológica, judicial, educativa, cultural, familiar, social e individualmente, hay que estar muy vigilantes, hay que velar constantemente por la debida educación, representación, purificación y comportamiento de la mujer, para que no se deje arrastrar por el demonio, por las bajas pasiones, por la decadente y pecaminosa forma de vivir y de pensar de occidente: el Imperio del Mal. Pero esto lo dicen, defienden y aplican, no solo los representantes de diversas religiones, sino jefes de Estado, primeros ministros, gobiernos, parlamentarios, los mas altos tribunales, los profesores, científicos, intelectuales, autores, artistas y deportistas del mayor nivel, los empresarios y profesionales mas importantes, lideres, grupos, fuerzas y movimientos políticos, culturales y sociales, etc. de numerosos países árabes, musulmanes, de otras creencias tanto religiosas como no religiosas, etc. La mujer, al no ser sumisa, callar, bajar la cabeza y pedir perdón, al no someterse a la inercia social (Una de las principales fuerzas a la que tenemos que hacer frente para mejorar las cosas y a las personas, es a la fuerza de la inercia social que mantiene los prejuicios, tradiciones, mitos y hábitos mas tóxicos), al dictado de la tradición, de la religión, del Jefe, Amo y Señor, etc., justifica, según dichas doctrinas, que la maltraten, que abusen de ella, que la secuestren, encierren, repriman, despidan, que la liquiden simbólica, psíquica, pública, familiar, profesional, social y físicamente. MUY GRAVES E INADMISIBLES PREJUICIOS DEL JUEZ PAULÍ SOBRE LA MUJER Veamos lo que dice el juez Francisco Javier Paulí Collado de Barcelona (dando por sentado, como hemos dicho, que hay que aplicar la justicia con la máxima honradez y deontología profesional pero, también, con el máximo rigor sin hacer ningún tipo de concesiones ni ceder a ningún tipo de presiones vengan de donde vengan. Y que, de un lado y otro, dicen representar lo correcto individual y socialmente y quieren imponerlo al margen de la justicia justa y transparente) en su sentencia, y ante un informe médico forense en el que se señala que la marroquí Latifa tenía hematomas distribuidos por gran parte del cuerpo fruto de golpes: ³El hecho de que huyera de su casa tras recibir múltiples palizas según su testimonio- no concuerda con el temor, la desconfianza y la escasa capacidad de iniciativa que, lamentablemente, presenta el síndrome de la mujer maltratada. Incluso el aspecto físico que presenta Latifa durante los tres actos del juicio, no solo arreglada, sino vestida cada día diferente, a la moda, con anillos, pulseras y curiosos pendientes, gafas de tamaño grande, demuestran una capacidad de Latifa para visionar el exterior que, ciertamente, no coincide con la de una mujer que ha pasado meses de agresiones, y que en el juicio ha mostrado una tranquilidad normal respondiendo sin gestos ni aspavientos a las preguntas². El juez señala, también, que el acusado no se presentó al juicio y eso que su defensa trató de persuadirle de que debía asistir. Latifa declaro a los medios de comunicación que fue vendida por sus padres en Marruecos cuando tenía 17 años, la casaron y a los dos años su marido le mandó los papeles para que viniera a España, a Hospitalet de Llobregat. Al llegar de Casablanca, el marido le quitó el pasaporte, le prohibió salir de casa y comenzó a golpearla con cualquier excusa o sin ella. No hablaba español, ni tenía dinero, ni papeles. Durante un mes estuve encerrada y la hermana del marido le tiraba la comida por una ventana. Todos le temíamos. Yo tenía el cuerpo amoratado y se me caía el pelo de los tirones que me daba cuando me arrastraba por el suelo. Un día, a los seis meses de secuestro matrimonial, ya embarazada y tras una de tantas palizas me fui de casa. No se sabe si el juez, a la hora de establecer todo el proceso judicial de este caso, tuvo en cuenta todos estos factores que inciden en el maltrato de las mujeres y si verificó, en este juicio, si eran ciertos. CONSIDERACIONES DEL JUEZ EN EL CASO LATIFA Y EL RIGOR JUDICIAL Posteriormente, dicen las informaciones que se han hecho públicas sobre este caso, que Latifa acudió a poner una denuncia a una comisaría de mujeres, donde le indicaron que fuera al forense para detallar las lesiones que sufría. Latifa declaró también que durante el juicio estaba muy nerviosa, temblando pero no grité ni nada. Para la presidente de la Federación de Mujeres Separadas y Divorciadas, Ana María Pérez del Campo, en cuyo centro pasó varios meses Latifa, esta sentencia es el ejemplo claro de los tópicos absurdos que hay sobre el maltrato entre algunos jueces, como si las víctimas debieran ir mal vestidas, no tener inteligencia ni iniciativa y, además, mostrar un estrés postraumático agitado, con aspavientos. Los ³curiosos pendientes² de los que habla la sentencia es una minúscula perla piercing en la nariz. Finalmente, Latifa señala que no quería ir al juicio porque sabía que no iba a servir para nada, pero lo que no logro entender es que el juez se fijara en lo que yo vestía. Incluso me recordó que como era mi marido y yo era testigo podía negarme a declarar en su contra, cuando yo era la víctima. Por los medios, responsables corporativos de este juez han dicho que es bueno profesionalmente y que ha sido premiado. Sin embargo, el tipo de muy graves consideraciones que ha hecho en su sentencia sobre la mujer que era la acusadora de maltratos contra su persona, con este veredicto, de opiniones judiciales, ponen claramente en entredicho su rigor jurídico. ¿Alguna mujer, visto este tipo de considerandos sobre la condición femenina, estaría dispuesta a ponerse en manos de este juez, que diría del mismo?. Los que tenemos cierta edad (en mi caso 55 años), vivimos en una época en las que se insultaba e, incluso, agredía violentamente, y en casos no desdeñables, a jóvenes por llevar el pelo muy largo en forma de melena, tipo cheroke y otros estilos, por bailar suelto y de forma agitada (incluso se decía que les había dado un ataque epiléptico); al igual que a las mujeres que salían solas, entraban en los bares y en los cines, fumaban, etc. Y que decir de las agresiones y ensañamientos, de los maltratos y abusos hacia homosexuales que han tenido y siguen teniendo lugar en países comunistas y no comunistas, árabes, musulmanes y de otras religiones, occidentales y no occidentales, etc. Reflexión en voz alta, retomando unas palabras del escritor austríaco Thomas Bernhard, y a propósito del caso de Latifa y otros similares de maltrato, censuras, acosos y abusos: Algunas veces por dentro cuando me maltratan y abusan de mi pienso que no puedo ni debo aguantar mas, que tengo que rebelarme y gritar. Pero, al poco tiempo, recapacito y me hacen ver en casa, las amigas, las compañeras de estudio, trabajo y ocio, el jefe y sus colaboradores, los jueces, etc., que así no llegaré a ninguna parte, que tengo que seguir transigiendo y mostrándome dócil, servil, sumisa/o y como me piden y exigen; que tengo que bajar la cabeza, callar, censurarme, aguantar y conformarme, sacrificarme y dar gracias a Dios, a Alá, a la Familia, al Jefe, incluido el de la cátedra, el departamento, el medio de comunicación y su equipo, el del partido, sindicato, ONG (y no solo el la empresa tradicional, el negrero-esclavizador tradicional) etc., que me hacen un gran favor acogiéndome. No hay que olvidar, tampoco, y como hemos dicho: a los progres, alternativos como Cantat; a los maltratadores y abusadores de su posición, de uno y otro color; el hazme un clinton, hazme una buena sentencia buco-judicial, hazme un ejercicio sexo-académico, etc.; el fustígame jefe-productor mío ¡Oh que gustirrinin!; pégame, escúpeme, pero no me digas nunca jamas y contrátame, promocióname, no me despidas, etc.; a los cardenales, obispos, predicadores, responsables y altas figuras, personalidades, a los culpables de graves casos de pederastia, abusos y maltratos varios. Tengo que bajar la cabeza y darle las gracias, también, a la Justicia y la Fiscalía, a la ONU, a la Revolución, pues, todos ellos se preocupan por mi y por mi bien, me hacen favores y, además, cuanto mas mártir sea, cuanto mas me someta, al ser mas papista que el papa, mas empresa que la propia empresa, la mártir entre los mártires, cuanto mas me deje avasallar y humillar, cuanto mas llore y sufra, muchos mas méritos haré para llegar a ser alguien, para ganar el Cielo, El Premio Eterno, por la Revolución, por la Salvación, por la Verdadera Liberación. CASOS FUNDAMENTALISTAS Y ABUSADORES VIVIDOS PERSONALMENTE Personalmente, conozco varios casos de maltrato que he vivido en Santiago y París. Dos chicas universitarias y muy preparadas acudieron a mi y a otro amigo mío médico, y al movimiento social en el que participabamos, para decirnos que les ayudásemos, pues, se habían casado con dos musulmanes que les pegaban y que les decían que ellas estaban para servirlos a ellos que eran sus dueños. Eran épocas en que todavía, cuando una mujer iba a la comisaria (la que se atrevía a ir, pues, estaba mal visto para la mujer, su familia, etc.) a denunciar que le pegaban, violaban, pues, no le hacían caso e, incluso, le tomaban el pelo, le decían: algo habrás hecho tú, habrás ido provocando, en minifalda, etc. Las chicas, además, tenían que hacer frente a su entorno familiar y social, en su aldea y ciudad (en las que incluso estaba muy mal visto socialmente la separación, sobre todo en los pueblos, los barrios, etc.), donde sus familias no querían denunciar el caso ni tomar medidas por el que dirán. Y en la aldea, aún era peor, pues, la madre y la abuela le decían que tenía que aguantar, pues, a otras que estaban casadas con gallegos, con españoles, extranjeros, también les pegaban, las maltrataban física y psicológicamente. Nosotros, cuando se produjeron estos casos (uno de ellos a finales de los 70), nos movilizamos, le metimos el miedo en el cuerpo a los maltratadores, a los abusadores para que las dejasen tranquilas y no las acosasen, y ayudamos a las chicas que querían abandonar a esos energúmenos que se veían apoyados y legitimados religiosa, fundamentalista, política, policial, judicial y socialmente, a que los abandonasen. Lo que hicieron pero no si grandes dificultades y problemas. Dos casos más: en París, donde amplié estudios (mediados de los 70), una médico francesa que estaba casada con un marroquí universitario y de la clase media-alta, era amiga del grupo del que yo formaba parte. Esta médico nos dio cuenta que se iba con su marido para Casablanca. El marroquí en París era simpático y se mostraba abierto y avanzado en materia de libertades. Pero, queridiños, una cosa es la ideología proclamada y otra muy diferente la practica real. Sin embargo, la médico nos dijo que, nada mas llegar a Casablanca, abandonó su comportamiento parisino y le dijo que, en Marruecos, tenía que seguir la costumbre islámica donde la mujer tiene muchos menos derechos que el hombre y así la trató. Por lo cual ella, y con bastantes problemas, consiguió dejarlo y volver a París. El otro caso es mucho mas sangrante: una amiga universitaria y compañera mía fue violada en Francia por un musulmán después de ligar con él. En una ocasión, ella no quería mantener relaciones sexuales por lo cual fue forzada y, además, lo dijo que la mujer estaba para darle placer al hombre. Exactamente como declaró el diputado del partido islámico moderado en el parlamento de Marruecos. En suburbios de grandes ciudades francesas se han dado los casos de las llamadas ³tournantes² (de lo que se ha informado muy poco en España, como de la droga de los violadores), es decir, de violaciones colectivas de chicas musulmanas, etc., que formaban parte de pandillas y que no lo denunciaban. En las declaraciones, los violadores declaraban que si estas jóvenes querían ir de libres, modernas y occidentales tenían que atenerse a las consecuencias. Los hay (bastantes) que, por lo que se ve, no han tenido que luchar, en la practica y en condiciones duras, por los derechos humanos, democráticos y ciudadanos, a escala rural y urbana, y no saben lo que implica hacer la menor concesión, con el velo (de alta, media o baja intensidad) o del tipo que sea, a los totalitarios, dictadores, fanáticos, dogmáticos, extremistas y autoritarios de uno y otro color, a los fundamentalistas, maltratadores y abusadores de alta, media y baja intensidad que se basan en doctrinas políticas, culturales, religiosas, racistas, genéticas o del tipo que sea para mantener y reproducir, a escala macro y micro social, global y localmente, la sujeción, los abusos y maltratos, la contaminación material y moral, la dominación de la mujer, de su entorno y de los demás, sin importarle su salud (en Africa a niñas, y según la tradición, se les mutilan órganos genitales) y su vida, su libertad y sus derechos. Pero, ¡ojo¡, tengamos muy presente que, así, diferentes personas, líderes, guías, gurus, grupos, fuerzas, movimientos, Estados, regiones, ideologías, doctrinas, religiones, etc. consiguen importantes ventajas, sacan importantes tajadas materiales y espirituales, personales, grupales y sociales, religiosas, políticas e institucionales. Todo lo que, por pequeño que sea (velo mayor o menor, etc.), suponga hacer la mínima concesión a estos totalitarios, fundamentalistas, fanáticos, dogmáticos, tóxicos y maltratadores de alta, media y baja intensidad, que lo tienen muy claro en su dominación y política de sujeción y contaminación de los alimentos espirituales (que se encarnan e institucionalizan en códigos, símbolos y hábitos sociales, en actitudes, representaciones, valores, comportamientos, argumentarios, opiniones, imaginarios, etc. a escala micro y macro social, en normas no escritas, etc.), en su inadmisible mercadeo politiquero, ideológico, jurídico, religioso, educativo, cultural, familiar, social, etc. de salvación y/o liberación (que incluye pasarlo lo mejor posible sin importar las consecuencias por muy graves que sean; que incluye tener a disposición esclavos y siervos, etc.), significa aplastar la libertad humana, los derechos humanos, democráticos y ciudadanos de la persona, hombre o mujer, niño o niña, viuda o viudo, soltera o casada, etc., como hemos visto en Afganistán con los talibanes pero, también, como llevamos muchos años viendo en Arabia Saudita con la wahabitas, en Irán con los chiitas y en otros muchos países. Todas las personas del mundo, como reza la Declaración Universal de Derechos Humanos y otros tratados firmados por cientos de países, deben ser respetadas en su integridad física y moral, en su dignidad. Las instituciones públicas deben garantizar, por todos los medios a su alcance, este respeto. Sin embargo, Naciones Unidas, la Unión Europea (que ha aprobado una Declaración sobre los derechos personales y la defensa de la dignidad de la persona), organizaciones, fuerzas y movimientos nacionales e internacionales que dicen tener como objetivos fundamentales defender intereses postmaterialistas, la dignidad (no hay dignidad posible sin libertad), la libertad (y los medios para hacerla posible), los derechos humanos, democráticos y ciudadanos de todas las personas (especialmente de las mas débiles, de las que mas sufren, de las que tienen las peores condiciones de vida y trabajo), les vienen haciendo descaradamente el juego a los violadores de estos derechos, a los totalitarios, fundamentalistas, dogmáticos, fanáticos, represores, maltratadores, abusadores, tóxicos y aprovechados de alta, media y baja intensidad, de uno y otro color. Los cuales, día tras día, año tras año, dan lugar a numerosisimos casos como el de la niña Huria en Avilés, Latifa en Barcelona, y cuyo nombre, Huria, ¡para colmo! significa libertad. Fdo. Miguel Cancio, economista y sociólogo, profesor de Sociología
y Socioeconomía del desarrollo y los movimientos sociales de la
Universidad de Santiago de Compostela/21-01-04/ Pagina web: miguelcancio.com © Miguel Cancio http://www.miguelcancio.com Nota:
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